Encuentran otro manatí muerto en Catazajá, debido a redes clandestinas.
Que el gobierno federal vigile se cumpla la ley en la laguna, santuario del sirénido en peligro de extinción.
Playas de Catazajá.
Enrique Romero.
Tras el hallazgo de otro manatí muerto en el sistema lagunar de Catazajá debido a redes fuera de normativa, instaladas por pescadores furtivos, Jenner Rodas, del departamento de zonas naturales y vida silvestre de la Secretaría Estatal del Medio Ambiente, Desarrollo Urbano y Vivienda, exhortó al gobierno federal, a través de las Secretarías del Medio Ambiente y Pesca, a vigilar que se cumplan las leyes federales de la materia para frenar prácticas ilegales de pescadores furtivos en esta laguna declarada santuario del manatí, mamífero acuático en peligro de extinción.
Explicó que durante uno de los recorridos de monitoreo nocturno a manatíes y cocodrilos, desarrollado en ese sistema lagunar, se encontró el cadáver de un manatí macho, de un metro 90 centímetros de largo de entre 3-5 años de edad, que falleció por ahogamiento al haberse enredado con redes no permitidas por pesca, ya que las autorizadas son más pequeñas y los manatíes no se enredan con ellas.
Destacó que el espécimen fue hallado en la zona de reserva donde no hay otorgadas concesiones para la pesca, por lo que se piensa que son pescadores furtivos que no pertenecen a las cooperativas de la zona. “Hay una falta de regulación por parte de la Secretaría de Pesca federal y es necesario que la PROFEPA entre a cumplir sus funciones para retirar estas redes, porque hemos encontrado ya un total de 6 manatíes muertos en lo que va de este año, y también hemos encontrado cocodrilos ahogados por la misma causa, todos en zona de reserva”, reveló el funcionario.
Dijo que al tratarse de un santuario hay toda una regulación pesquera establecida en cuanto a las zonas de reserva, las artes de pesca y donde son permitidas, pero que desafortunadamente no se cumple esa normatividad por falta de vigilancia, lo que impacta negativamente en la vida silvestre de la reserva, apuntó.
El funcionario de SEMADUVI señaló que aún no se tiene un censo de la población del manatí en este santuario, pero reconoció que las muertes recientes de manatíes agravan el peligro de extinción de esta especie, particularmente porque las hembras tardan hasta 6 años en alcanzar la madurez sexual y tiene una sola cría cada 5 años, por lo que pasa mucho tiempo en que se reponga el espécimen fallecido.





















