Ilegal pierde el brazo en busca del “Sueño Americano”.

Denunció que asaltantes se lo cortaron con un machete. Se investiga si fue así o cayó del tren.

Enrique Romero.

Palenque, Chiapas.

Neftalí Rodríguez Domínguez, es un hondureño indocumentado que pareciera tener el don de la ubicuidad. Una parte de él se encuentra en un lado y el resto en otro. Su brazo izquierdo se halla inerte en la cámara de congelación del Semefo, mientras que lo que queda de él se encuentra en el Hospital Regional de esta ciudad. El hombre explica que este fin de semana, cerca de la estación ferroviaria “Lacandón” fue atacado por asaltantes, quienes de un machetazo le cortaron la extremidad.

Sin embargo, el comandante de la Cruz Roja-Palenque, Luís Alberto Meneses, quien prestó los primeros auxilios al herido, duda de su versión pues, de acuerdo con su experiencia, la herida no muestra las características de haber sido causada por arma blanca; presupone que el indocumentado cayó entre las vías del tren y la máquina se lo cortó.

Parece que durante la investigación se supo de su condición migratoria ilegal. El hecho, es que el joven hondureño de 22 años, cuando sea dado de alta, será deportado con un brazo menos y sin haber alcanzado el “Sueño Americano”.Migrantes, a diario exponen su vida.

No obstante, el ministerio público de la Fiscalía Distrital no descarta la denuncia del inmigrante e investiga los hechos. La policía municipal, primera autoridad ante la que el hombre afirmó haber sido atacado por asaltantes de ilegales, este sábado inició recorridos preventivos por la zona de la estación “Lacandón”.

El hondureño dijo haber sido asaltado el pasado viernes alrededor de las 22:30 horas y, luego del ataque, haber caminado unos 200 metros hasta llegar a la comunidad “Guadalupe”, cercana a la estación, donde pidió auxilio a los vecinos, quienes llamaron a la Cruz Roja, cuya ambulancia 550 lo trasladó al hospital donde convalece.

Recientemente otro hondureño fue hallado muerto en este municipio, también cerca de las vías del ferrocarril, debido a la insolación y la deshidratación. Neftalí tuvo más suerte: perdió un brazo, pero podrá regresar vivo a su tierra natal. Ambos casos hablan de la insuficiencia de los programas oficiales de protección a migrantes y de cómo “El Sueño Americano” se convierte a menudo en “La Pesadilla Mexicana”.

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