Ebrio y violento sujeto manda a la calle a su esposa con sus 4 hijos menores.

Les ha dado vida “de perros” durante años y ahora los corrió de la casa que su esposa ayudó a edificar.

Al fondo se aprecia la humilde casa de la que la corrieron con sus hijos.

Al fondo se aprecia la humilde casa de la que la corrieron con sus hijos.

Palenque, Chiapas.

Enrique Romero.

Una ama de casa con sus cuatro hijos menores clama apoyo de las autoridades pues su esposo, quien durante 18 años le ha dado una” vida de perros”, debido a su alcoholismo y la violencia que ejerce contra ella y sus niños, ahora los echó de la casa y no los quiere dejar entrar, no obstante que la mujer es copropietaria y ella ayudó a la edificación de la casa familiar.

Así lo denunció a este medio la señora Martelli Ruiz Rodríguez, quien fue “corrida” de su casa en la colonia “Dos Laureles-Aviación”, al poniente de esta ciudad, por Miguel Ramírez, de 37 años de edad, de oficio albañil con quien lleva 18 años de vivir en unión libre y con quien ha procreado 4 hijos, de 5, 9, 16 y 17 años de edad, quienes también han tenido que padecer la violencia de su padre cuando se emborracha y ser mudos testigos de cómo golpea a su madre.

La mujer denunció el mal proceder de su marido.

La mujer denunció el mal proceder de su marido.

“Llega borracho, nos corre, nos mal habla. Yo he salido huyendo en varias ocasiones con mis hijos, a media noche. Los vecinos son testigos de lo que hemos padecido”. Señala que el vicio del alcoholismo cada vez es mayor en el padre de sus hijos y cuando anda ebrio es capaz de cualquier cosa: “A mi pobre hija le quemó la ropa y todas sus pertenencias, y a otra se las tiro al drenaje de aguas negras”, narró al tiempo que informó que ya inició denuncia penal ante la fiscalía distrital toda vez que los ha sacado a la calle sin importarle donde van a dormir o qué van a comer.

Relató que hace unos días, cuando llegó a la casa su marido borracho, sin mayor argumento le advirtió; “cuando yo regrese no quiero encontrarte aquí en la casa si no,  atente a las consecuencias”. Eran las 22 horas, pero conociendo su temperamento violento y temiendo lo peor, a esa hora tomo a sus cuatro hijos y salió a pedir cobijo a casa de una vecina, quien le da posada desde entonces. “No es justo lo que esta haciendo con nosotros, mis hijos han pedido clases, porque tampoco ha querido darnos sus uniformes y todas nuestras pertenencias. El otro día por la ventana nos tiró los útiles escolares de los niños”, apuntó.

La mujer informó que no obstante que no tiene un trabajo para sostenerse, a través del  apoyo que recibe del programa “Oportunidades”, ella también a aportado económicamente a la construcción de la casa, “con el dinero de oportunidades,  he podido comprar mis animalitos, y también he metido dinero a esta casa”, la cual está construida sobre dos lotes, uno a nombre del marido y otro de ella, por lo que la casa es de ambos, “pues es el techo de nuestros hijos”, remarcó.

Por ello pidió a las autoridades el apoyo para poder regresar a su casa con sus hijos y que su esposo sea castigado por las amenazas de muerte, los golpes y violencia con las que durante años los ha castigado.

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