Desacredita Morales Cleveland presunta predicción apocalíptica de los mayas para 2012

“Es un evento estrictamente cíclico, el fin del Baktun 13”, afirma el especialista mexicano.

Palenque, Chiapas

Enrique Romero

Contrario a las profecías apocalípticas para el 2012 atribuidas a la civilización Maya, el arqueólogo mexicano, Alfonso Morales Cleveland, aseguró a la agencia EFE que los mayas predijeron un “fenómeno estrictamente cíclico”, no una catástrofe planetaria.

 En los libros “Chilam Balam”, que se relacionan la historia del pueblo maya, las profecías sobre el fin de la primera era de la humanidad se mencionan y es a partir de las referencias que algunos “estudiosos” han sacado sus conclusiones sobre “siete supuestas predicciones”, explicó Alfonso Morales, cuya entrevista sobre el tema, recién publicó en Estados Unidos el “Herald Tribune”.

 En entrevista con este corresponsal, el destacado arqueólogo, mano derecha de la ya desaparecida investigadora norteamericana, Merle Green, señaló que “estos estudiosos insisten que los mayas estaban profetizando una serie de catástrofes naturales que causan la destrucción total del planeta y de la especie humana a lo largo de la misma”.

 En esta interpretación, añadió,  las predicciones, supuestamente derivadas del “Chilam Balam”, asumen que “el mundo de odio y materialismo terminará y … la humanidad tendrá que escoger entre desaparecer como especie sensible que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo”.

 Frente a esta visión catastrofista, Morales aseguró a la agencia internacional que los mayas “ciertamente tenían sus profecías, pero hablaban de su propio mundo, no el mundo entero, como muchos han interpretado recientemente”, remarcó.

Recordó que las predicciones mayas “surgieron mucho antes de 2012, en particular con la llegada de los españoles, que puso fin a la cultura Maya, hecho ejecutado con sangre, que reorganizó sus tierras, trajo el hambre y las enfermedades y no respetaron sus creencias”.

  La conquista española de los pueblos mayas, que habitaron una vasta región de Mesoamérica, se completó en 1697 con la toma de Tayasal, entonces capital de las civilizaciones Maya Itzá y Zacpetén. El último estado maya desapareció en 1901 con el fin de la Guerra de la “Castas”, cuando el gobierno del entonces presidente Porfirio Díaz mexicano ocupó la ciudad de Santa Cruz.

 Morales dijo que, según el calendario Maya, la primera era de la humanidad terminará el 21 de diciembre de 2012, con la finalización del ciclo Baktun 13, o los 5.125 años de existencia de la civilización que se calcula que ha comenzado en el 3114 ac.

 “La filosofía maya concibe el principio y al final como un todo. Es decir; no es así la vida independiente y la muerte, porque una es el origen de la otra, pero por lo tanto, eso no quiere decir que todo tiene que terminar para poder ver un nuevo comienzo “, destacó Morales Cleveland.

 Agregó que si el Gobierno maya aún estuviera gobernando Mesoamérica, “el 21 de diciembre del 2012 sería el día más importante de toda su historia. Ellos celebraban la llegada de un nuevo sol con ceremonias, banquetes y sacrificios”.

Señaló que la civilización maya desarrolló uno de los cinco sistemas de escritura originales en el mundo, junto con la china, sumeria, egipcia y Harrappan en la India. También utiliza el concepto de “cero” antes de otras culturas, mantenidas complejas redes comerciales con las ciudades vecinas, dejaron un legado ilimitado de obras de arte y el arte integrado mitología y el poder en su arquitectura monumental.

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Restos óseos del Templo XX de Palenque podrían estar perdidos para siempre: Morales Cleveland

·         El arqueólogo, quien junto con Merle Green, descubrió la tumba lamentó que el INAH haya tardado tanto en abrirla por burocratismo y criterios pocos científicos.

·         Presenta fotografía tomada hace 13 años en la que todavía se observan los restos del que fuera gobernante de Palenque y que ahora los arqueólogos no encuentran.

La cámara funeraria tardó 13 años en abrirse, desde su descubrimiento

Palenque, Chiapas

Enrique Romero

Alfonso Morales Cleveland

“Seguramente los restos óseos -que ahora no encuentran los arqueólogos del INAH- de la tumba localizada en el Templo XX de Palenque, se han perdido para siempre”, declaró Alfonso Morales Cleveland, quien fuera su descubridor, junto con Merle Green Robertson, al exhibir una fotografía donde aún se observan los restos, ya muy deteriorados y casi como una huella, de quien el IANH asume que fuera el primer gobernante de Palenque, tomada por ellos hace 13 años y que ahora no aparecen en las recientes fotografías tomadas por el INAH al abrir la cripta funeraria hace unas semanas.

El reconocido arqueólogo, discípulo de Linda Shelley y mano derecha de la recientemente desaparecida investigadora norteamericana, Merle Green Robertson, criticó el que por burocratismo y razones  poco científicas, el INAH hiciera caso omiso a la solicitud que ellos, en ese entonces a cargo de las investigaciones realizadas por el Instituto de Investigaciones de Arte Precolombino (PARI, por sus siglas en inglés), efectuaran para el proyecto de abrir, investigar y rescatar la tumba real en 1999, cuando la descubrieron, con los mismos procedimientos que los que ahora utiliza el INAH.

Dibujo de Merle Green del Mural (cortesia Alfonso Morales)

“Como se trataba de una institución norteamericana, que además utilizaba fondos propios, jamás respondieron a nuestro proyecto, no obstante que desde que entonces se asumía que al estar en contacto con el aíre y la humedad, por el ducto por el que introdujimos la cámara fotográfica que tomó las primeras imágenes de la cámara funeraria (pintura mural, cuentas de jade, restos óseos, y cerámica), inició su deterioro los restos de la osamenta. Se tardaron demasiado en abrirla y ahora, al parecer ya desaparecieron para siempre. Pero nosotros tenemos la evidencia de que ahí, entre las cuentas de jade y en el lecho del piso, estaban los restos del gobernante palencano”,  señaló Morales Cleveland, en entrevista exclusiva.

Esta imagen muestra los restos oseos desaparecidos(cortesia de Alfonso Morales)

Apuntó que los procedimientos que actualmente está utilizando el equipo multidiciplinario del INAH, a cargo del arqueólogo Arnoldo González Cruz, para el ingreso y preservación de la cámara funeraria, son los adecuados y fueron los mismos que Merle Green y él propusieron a el INAH en el proyecto que le presentaron para consolidar primeramente la sub-estructura  del Templo XX y posteriormente ingresar a la tumba real, todo esto sin costarle al gobierno mexicano y bajo el control del INAH.

“Jamás respondieron a nuestra propuesta, aparentemente porque ellos eran los que se querían llevarse el crédito”, cuando lo importante era la investigación y el rescate de la cripta. Además, indicó que no obstante el excelente trabajo de consolidación realizado posteriormente por la destacada arqueóloga Marta Cuevas, a ella también la removieron del proyecto cuando ya todo estaba listo para abrir la tumba y en su lugar trajeron a Arnoldo González, a dirigir el proyecto, con un manejo político de los tiempos a efecto de coincidir con el fin del calendario maya, y además quedar bien con el próximo presidente de México y el próximo gobernador de Chiapas.

Al dar a conocer, hace unas semanas, el ingreso a la cripta, el INAH refiere el comentario de Arnoldo González: “Estamos ante el nacimiento de la dinastía palencana, hacia el año 400 después de Cristo, porque podríamos estar hablando del recinto funerario de su fundador, aunque esto no deja de ser especulación .Sobre la superficie, todavía no se observan restos óseos de algún personaje, aunque es muy probable que éstos se descubran una vez iniciadas las excavaciones…”

Cuentas de jade, no se observan ya restos oseos (foto INAH)

Sin embargo, Morales Cleveland cuestionó el que la tumba, como especula ahora el INAH, pudiera pertenecer al primer gobernante de Palenque, K’uk Bahlam I, que ascendió al poder en 431 d.C., y fundó la dinastía a la que perteneció el célebre gobernante maya Pakal, pues tiene unos mil quinientos años de antigüedad, fecha obtenida por los estudios realizados  por el especialista Robert L. Randf, a partir de las fotografías de cerámica que se encuentra en la cripta funeraria, corresponden a la datación del  500 a 550 d.c., y por lo tanto no podría pertenecer a ese primer gobernante, sino a uno posterior a él.

Vasijas camara funeraria, unico medio de datacion (foto INAH)

Resaltó que las primeras investigaciones de lo que ahora revela el INAH, las realizó PARI, como el estudio de las pinturas murales de la cámara funeraria, del que mostró dibujos comparativos realizados por Merle Green, y de la cerámica, del que se obtiene la datación de la tumba, “pues aún no han realizado pruebas de carbono 14”, indicó.

templo XX acrópolis sur (foto INAH)

Cabe señalar que el INAH, con la prensa chiapaneca se mostró hermética en aportar información de la tumba, pero en cambio dio en exclusiva a periódicos nacionales detalles y fotografías de la apertura de la cámara funeraria, a efecto de publicitar el “descubrimiento” de una manera más relevante. Lo que no ha revelado es que los restos del gobernante de esa tumba ya no están, donde hace 13 años fueron fotografiados por los auténticos descubridores, ni tampoco las razones que los llevaron a demorar más de una década a abrir la tumba y rescatarlos…