Restos óseos del Templo XX de Palenque podrían estar perdidos para siempre: Morales Cleveland

·         El arqueólogo, quien junto con Merle Green, descubrió la tumba lamentó que el INAH haya tardado tanto en abrirla por burocratismo y criterios pocos científicos.

·         Presenta fotografía tomada hace 13 años en la que todavía se observan los restos del que fuera gobernante de Palenque y que ahora los arqueólogos no encuentran.

La cámara funeraria tardó 13 años en abrirse, desde su descubrimiento

Palenque, Chiapas

Enrique Romero

Alfonso Morales Cleveland

“Seguramente los restos óseos -que ahora no encuentran los arqueólogos del INAH- de la tumba localizada en el Templo XX de Palenque, se han perdido para siempre”, declaró Alfonso Morales Cleveland, quien fuera su descubridor, junto con Merle Green Robertson, al exhibir una fotografía donde aún se observan los restos, ya muy deteriorados y casi como una huella, de quien el IANH asume que fuera el primer gobernante de Palenque, tomada por ellos hace 13 años y que ahora no aparecen en las recientes fotografías tomadas por el INAH al abrir la cripta funeraria hace unas semanas.

El reconocido arqueólogo, discípulo de Linda Shelley y mano derecha de la recientemente desaparecida investigadora norteamericana, Merle Green Robertson, criticó el que por burocratismo y razones  poco científicas, el INAH hiciera caso omiso a la solicitud que ellos, en ese entonces a cargo de las investigaciones realizadas por el Instituto de Investigaciones de Arte Precolombino (PARI, por sus siglas en inglés), efectuaran para el proyecto de abrir, investigar y rescatar la tumba real en 1999, cuando la descubrieron, con los mismos procedimientos que los que ahora utiliza el INAH.

Dibujo de Merle Green del Mural (cortesia Alfonso Morales)

“Como se trataba de una institución norteamericana, que además utilizaba fondos propios, jamás respondieron a nuestro proyecto, no obstante que desde que entonces se asumía que al estar en contacto con el aíre y la humedad, por el ducto por el que introdujimos la cámara fotográfica que tomó las primeras imágenes de la cámara funeraria (pintura mural, cuentas de jade, restos óseos, y cerámica), inició su deterioro los restos de la osamenta. Se tardaron demasiado en abrirla y ahora, al parecer ya desaparecieron para siempre. Pero nosotros tenemos la evidencia de que ahí, entre las cuentas de jade y en el lecho del piso, estaban los restos del gobernante palencano”,  señaló Morales Cleveland, en entrevista exclusiva.

Esta imagen muestra los restos oseos desaparecidos(cortesia de Alfonso Morales)

Apuntó que los procedimientos que actualmente está utilizando el equipo multidiciplinario del INAH, a cargo del arqueólogo Arnoldo González Cruz, para el ingreso y preservación de la cámara funeraria, son los adecuados y fueron los mismos que Merle Green y él propusieron a el INAH en el proyecto que le presentaron para consolidar primeramente la sub-estructura  del Templo XX y posteriormente ingresar a la tumba real, todo esto sin costarle al gobierno mexicano y bajo el control del INAH.

“Jamás respondieron a nuestra propuesta, aparentemente porque ellos eran los que se querían llevarse el crédito”, cuando lo importante era la investigación y el rescate de la cripta. Además, indicó que no obstante el excelente trabajo de consolidación realizado posteriormente por la destacada arqueóloga Marta Cuevas, a ella también la removieron del proyecto cuando ya todo estaba listo para abrir la tumba y en su lugar trajeron a Arnoldo González, a dirigir el proyecto, con un manejo político de los tiempos a efecto de coincidir con el fin del calendario maya, y además quedar bien con el próximo presidente de México y el próximo gobernador de Chiapas.

Al dar a conocer, hace unas semanas, el ingreso a la cripta, el INAH refiere el comentario de Arnoldo González: “Estamos ante el nacimiento de la dinastía palencana, hacia el año 400 después de Cristo, porque podríamos estar hablando del recinto funerario de su fundador, aunque esto no deja de ser especulación .Sobre la superficie, todavía no se observan restos óseos de algún personaje, aunque es muy probable que éstos se descubran una vez iniciadas las excavaciones…”

Cuentas de jade, no se observan ya restos oseos (foto INAH)

Sin embargo, Morales Cleveland cuestionó el que la tumba, como especula ahora el INAH, pudiera pertenecer al primer gobernante de Palenque, K’uk Bahlam I, que ascendió al poder en 431 d.C., y fundó la dinastía a la que perteneció el célebre gobernante maya Pakal, pues tiene unos mil quinientos años de antigüedad, fecha obtenida por los estudios realizados  por el especialista Robert L. Randf, a partir de las fotografías de cerámica que se encuentra en la cripta funeraria, corresponden a la datación del  500 a 550 d.c., y por lo tanto no podría pertenecer a ese primer gobernante, sino a uno posterior a él.

Vasijas camara funeraria, unico medio de datacion (foto INAH)

Resaltó que las primeras investigaciones de lo que ahora revela el INAH, las realizó PARI, como el estudio de las pinturas murales de la cámara funeraria, del que mostró dibujos comparativos realizados por Merle Green, y de la cerámica, del que se obtiene la datación de la tumba, “pues aún no han realizado pruebas de carbono 14”, indicó.

templo XX acrópolis sur (foto INAH)

Cabe señalar que el INAH, con la prensa chiapaneca se mostró hermética en aportar información de la tumba, pero en cambio dio en exclusiva a periódicos nacionales detalles y fotografías de la apertura de la cámara funeraria, a efecto de publicitar el “descubrimiento” de una manera más relevante. Lo que no ha revelado es que los restos del gobernante de esa tumba ya no están, donde hace 13 años fueron fotografiados por los auténticos descubridores, ni tampoco las razones que los llevaron a demorar más de una década a abrir la tumba y rescatarlos…

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A punto de importante descubrimiento en el templo XX de Palenque

Los arqueólogos están por penetrar a la tumba de un personaje no identificado, anterior a Pakal.

La cámara funeraria cuenta con pinturas murales

Palenque, Chiapas

Enrique Romero

Luego de años de investigación y trabajo de consolidación de la estructura, los arqueólogos del INAH se encuentran ya en el acceso principal a la tumba de un personaje aún desconocido que se localiza en el llamado Templo XX de Palenque,  que es mucho más antiguo que el gobernante Pakal, podría ser el fundador de la dinastía gobernante de Palenque, y que fue localizada mediante el uso de microcámaras, hace casi dos años. Sería, luego de la tumba de Pakal y la de la Reina Roja, el descubrimiento más importante realizado en esta mítica ciudad maya.

La cercanía con el importante descubrimiento fue confirmada por el director de las zonas arqueológicas de Palenque, Bonampak y Yaxchilán, José Antonio Ferrer Aguilar, quien refirió que los trabajos de investigación y restauración del Templo XX , datan de varios años y actualmente son realizados por el arqueólogo Arnoldo González Cruz, quien participó en el descubrimiento de la tumba de la Reina Roja.

En 10 días se determina la entrada a la tumba: Ferrer Aguilar.

“Este proyecto arqueológico es de suma importancia y cuenta con la autorización y el apoyo del mismo director general del INAH, Alfonso de María Y Campos. “En estos momentos los trabajos que se realizan en el Templo XX es la liberación y excavaciones de la entrada principal de la cámara, a la cual ya llegamos, y donde hay unas lajas fracturadas. En 10 días podremos determinar si ya se puede penetrar a la tumba”, Aseguró.

“Estamos ya en la puerta de la cámara funeraria, que tiene dos antecámaras colapsadas y que se han estado consolidando, por lo cual se está haciendo un trabajo muy cuidadoso por los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)”, resaltó el arquélogo, Arnoldo González, encargado del proyecto, quien  agregó: “Estamos haciendo un trabajo especializado, llevamos tres meses de actividades y se están haciendo cálculos estructurales para no tener contrariedad, que el edificio XX no sufra colapso, “Se dará el aviso cuando se ingrese a la cámara y lo haremos del conocimiento público”, indicó.

El orificio por donde se introdujo la microcamara

El orificio por donde se introdujo la microcamara

Hace aproximadamente dos años, con la participación también de la destacada mayista, Martha Cuevas, un grupo interdisciplinario del INAH, mediante el uso de microcámaras,  obtuvieron imágenes del interior de una cámara funeraria, a la que nadie ha podido acceder desde hace 1,500 años, en la Acrópolis Sur de la Zona Arqueológica de Palenque. La tumba fue localizada dentro de una subestructura desde 1999, bajo el Templo XX; sin embargo, su intrincada ubicación y el trabajo de consolidación del basamento habían impedido, penetrar al recinto que guarda celosamente los restos mortales de un personaje muy importante de esa antigua ciudad maya, que vivió en la época más temprana del sitio, entre 431 y 550 de nuestra era.

Sin embargo, hace casi dos año, una diminuta cámara de video de poco más de 4×6 cm, y apenas 94 gramos de peso, descendió a cinco metros de profundidad por un orificio de 15×15 cm sobre el techo de la bóveda para hacer la exploración de sondeo, y pudo obtener las imágenes del sepulcro donde se observan paredes pintadas de rojo y figuras humanas delineadas en negro, además de 11 vasijas, y una cantidad indeterminada de piezas de jade y concha, que debieron formar parte del atuendo mortuorio del personaje.

El arqueólogo Arnoldo González es quien está a cargo del proyecto

Esta cripta, a diferencia de hallazgos similares en el sitio, como las tumbas de Pakal II y de la Reina Roja, que datan del siglo VII d.C., no contiene un sarcófago. Según los especialistas, es muy probable que la osamenta fragmentada del personaje yazga directo sobre las lajas del piso. La cámara mortuoria, ubicada dentro de una subestructura del Templo XX, tiene bóveda escalonada, una puerta de acceso formada por grandes losas y, de manera excepcional, conserva los muros decorados con pintura mural donde están representados nueve personajes.

Estas características de la cámara funeraria —de acuerdo con la doctora Martha Cuevas— indican que los restos óseos que ahí reposan pueden corresponder a un sagrado gobernante de Palenque, probablemente uno de los iniciadores de su dinastía. Lla osamenta podría pertenecer a alguno de los siguientes ajau o señores: K’uk’ Bahlam I, el primer gobernante de la ciudad; otro cuyo nombre no ha sido traducido aunque algunos autores lo han llamado Ch’away; Butz’ Aj Sak Chiik; Ahkal Mo’ Naab’ I; K’an Joy Chitam I, o Ahkal Mo’ Naab’ II, éste último se entronizó en 565 d.C.

La arqueóloga Cuevas estima  que, aunque el recinto no ha sido excavado, a partir del tipo de cerámica y de pintura mural que yacen en contexto funerario, el Templo XX fue construido hacia 400-550 d.C., y su cámara ocupada en ese mismo lapso del periodo llamado Clásico Temprano.

“Se trata ni más ni menos que del segundo hallazgo en el sitio de un contexto de esta época, ya que sólo se conocía otro contexto, también funerario, en el Templo XVIII-A que se localiza frente al XX-. Esa cámara funeraria fue descubierta y explorada en los años 50, por Alberto Ruz L’huillier, el descubridor de la tumba de Pakal II en el Templo de las Inscripciones.

Imagen de ofrenda funeraria tomada con microcamara

“En muchos años y experiencia de trabajo, nunca se había afrontado un rompecabezas como el Templo XX de Palenque”, refirió el arqueólogo Rudy Larios Villalta. “Su liberación se inicia en el año 2001 por el Proyecto Grupo de las Cruces como un proyecto tripartito, INAH, PARI, Y EL CHAAAC, de la Universidad de Texas” del que fue partícipe el arqueólogo.

De esas primeras investigaciones, hace ya casi doce años, recuerda que “Los trabajos de liberación revelaron varios factores que no parecían congruentes con lo que pudo ser esta enorme construcción. Se pudo ver  que la destrucción en sus fachadas este y sur era muy grande, pero a la vez, que el escombro encontrado no era representativo del volumen de construcción destruida. Al oeste, por el contrario, sus muros escalonados aun se conservan en gran parte pero su mampostería y dimensión no corresponden a lo que evidentemente existió en los otros dos lados, tanto en dimensiones como en materiales de construcción y el ordenamiento del aparejo”.

Explicó que “La confusión fue aclarándose lentamente para los arqueólogos y restauradores, pero evidentemente, para el público visitante que desconoce los antecedentes, puede ser motivo de gran confusión. El rompecabezas fue difícil de armar, pero ahora los arqueólogos entienden perfectamente que este es un ejemplo muy claro de las actividades de remodelación que se estaban llevando a cabo en el momento mismo del llamado colapso de los tiempos Clásicos y por la misma razón, ésta remodelación jamás fue terminada”, apuntó.

“La explicación es sencilla: en esta gran estructura se desarrollaron varios capítulos de la historia de Palenque, y en cada uno de ellos, ella fue remodelada o al menos modificada en parte hasta unas tres veces como mínimo. Su versión más antigua, data del año 540 d. C. Luego, un personaje que por el momento no ha sido identificado, fue enterrado allí, destruyendo parcialmente la parte superior para introducir la tumba”, concluyó Larios Villalta.